ENTREVISTA A ELENA LÓPEZ CANTÓN – FUNDADORA DE SSS (Safety Shooting Solutions)
Especialistas en soluciónes de PRL para el sector audiovisual
Hola Elena, puede presentarse usted misma ¿Quién es Elena Lopez Cantón? ¿Cuál es su trayectoria profesional?
Siempre digo que llegué al sector audiovisual casi por casualidad, pero me quedé por convicción.
Soy Técnica Superior en Prevención de Riesgos Laborales y graduada en Criminología.
Mis primeros años profesionales estuvieron vinculados a la prevención en sectores muy distintos.
Comencé trabajando en logística dentro del Servicio de Prevención Propio de una multinacional y, posteriormente, en un Servicio de Prevención Mancomunado especializado en telemarketing, siempre en Barcelona, mi ciudad natal.
Cuando me trasladé a Madrid apareció la oportunidad de colaborar como técnico de prevención freelance en producciones audiovisuales. Fue un cambio completamente inesperado, pero desde el primer proyecto entendí que estaba ante un sector extraordinariamente complejo, dinámico y apasionante, donde la prevención todavía tenía mucho recorrido por delante.
Precisamente esa necesidad de adaptar la PRL a una realidad tan cambiante fue lo que despertó mi motivación.
Desde entonces he tenido la oportunidad de colaborar en proyectos nacionales e internacionales de cine, series, publicidad, televisión, teatro y eventos, participando en el desarrollo de metodologías específicas que permiten integrar la prevención en el día a día del rodaje sin interferir en el proceso creativo.
Porque, al final, ese es el objetivo: conseguir que la seguridad forme parte natural de la producción.
¿SSS – Safety Shooting Solutions? ¿Puede concretar que es, a que se dedica y que aporta SSS en una producción audiovisual?
Safety Shooting Solutions nace precisamente de esa necesidad de acercar la prevención al lenguaje y a la realidad del audiovisual.
Somos un equipo especializado cuya misión es traducir los requisitos legales de la prevención a un sector donde los escenarios cambian constantemente, los tiempos son muy ajustados y cada proyecto presenta necesidades completamente diferentes.
Trabajamos en estrecha colaboración con el Servicio de Prevención Ajeno, complementando su labor y aportando una presencia mucho más cercana a la producción. Nuestro objetivo no es sustituir al SPA, sino ayudar a que toda la planificación preventiva pueda implantarse de forma real y efectiva en el rodaje.
Participamos desde las primeras fases del proyecto, estudiando guiones, analizando localizaciones, evaluando riesgos específicos, coordinando actividades empresariales, elaborando documentación adaptada a cada jornada de trabajo y asesorando a producción, dirección, departamentos técnicos y empresas colaboradoras.
También coordinamos aspectos tan específicos como escenas con especialistas, efectos especiales, menores, animales, trabajos en altura, agua, montaña o cualquier otra actividad que requiera medidas preventivas particulares.
Además, hemos desarrollado una metodología propia para formar Recursos Preventivos especializados en el sector audiovisual, personas con experiencia real en rodajes que actúan como nexo entre el SPA y la producción, facilitando que las medidas preventivas se apliquen sobre el terreno.
Nuestra filosofía siempre ha sido la misma: adaptar la prevención al rodaje.
https://safetyshootingsolutions.com
¿Nos podría enumerar 5 puntos importantes a tener en cuenta en una producción audiovisual desde un punto de vista de prevención laboral?
Si tuviera que resumirlo en cinco puntos, serían estos:
- Planificar con tiempo. La prevención empieza mucho antes del primer día de rodaje. Cuanta más información se conozca durante la preproducción, mejores serán las soluciones.
- Conocer realmente el proyecto. No basta con recibir una explicación del argumento. Es imprescindible entender qué se va a grabar, cómo se va a grabar y qué departamentos intervendrán.
- Coordinar a todos los implicados. En un rodaje conviven decenas de empresas, autónomos y departamentos. La comunicación entre ellos resulta fundamental para evitar interferencias y accidentes.
- Adaptar la prevención al ritmo del sector. El audiovisual cambia continuamente. Las evaluaciones de riesgos y las medidas preventivas deben evolucionar con el proyecto, no quedarse congeladas en un documento inicial.
- Conseguir que todo el equipo participe. La seguridad no depende únicamente del técnico de prevención. Cuando producción, dirección, jefes de equipo y trabajadores entienden el porqué de las medidas, la prevención deja de ser una obligación para convertirse en una herramienta que facilita el trabajo.
¿Como se encaja SSS con la obligación de disponer de un Servicio de Prevención Ajeno que determina la normativa española?
El Servicio de Prevención Ajeno es una figura obligatoria y absolutamente imprescindible dentro del sistema preventivo de cualquier empresa. Esa parte nunca ha estado en discusión.
Lo que ocurre es que el sector audiovisual tiene unas características muy particulares que hacen muy difícil que se pueda estar presente en todas las fases del proyecto o responder con la inmediatez que exige un rodaje.
Ahí es donde entra nuestro trabajo.
Safety Shooting Solutions actúa como un complemento especializado que acerca la prevención al día a día de la producción, mientras que el SPA mantiene la dirección técnica y las responsabilidades que le atribuye la normativa.
Es una colaboración constante. Nosotros aportamos conocimiento específico del sector, presencia en rodaje, coordinación con los distintos departamentos y adaptación de la documentación a la realidad del proyecto. El SPA aporta la estructura preventiva, la validación técnica y el respaldo legal necesario.
Creo que precisamente esa colaboración entre ambas partes es una de las claves que ha permitido que la prevención evolucione tanto en el audiovisual durante los últimos años.
Es una colaboración constante. Nosotros aportamos conocimiento específico del sector, presencia en rodaje, coordinación con los distintos departamentos y adaptación de la documentación a la realidad del proyecto. El SPA aporta la estructura preventiva, la validación técnica y el respaldo legal necesario.
En base a su experiencia en el sector audiovisual ¿cuáles son los riesgos principales de las personas que trabajan en una producción? ¿Hay riesgos diferenciales respecto de otros sectores?
Sin duda. Una producción audiovisual reúne en un mismo espacio actividades que, en cualquier otro ámbito, pertenecerían a sectores completamente distintos.
En un mismo día pueden convivir trabajos eléctricos, construcción efímera, montaje de estructuras, trabajos en altura, maquinaria, vehículos en movimiento, efectos especiales, especialistas, animales, escenas acuáticas o rodajes en montaña.
A ello se suma que los espacios de trabajo cambian constantemente. Un día se rueda en una nave industrial, al siguiente en un bosque, después en una vivienda particular y más tarde en plena vía pública.
Por eso siempre defendemos que la prevención en el audiovisual no puede limitarse a generar documentos; debe estar integrada en la organización del proyecto y acompañar constantemente al rodaje.
Pero, si tuviera que señalar el mayor riesgo diferencial, diría que es la rapidez con la que evoluciona una producción. Los cambios de última hora forman parte del trabajo diario y la prevención debe ser capaz de adaptarse a ellos sin perder eficacia.
Por eso siempre defendemos que la prevención en el audiovisual no puede limitarse a generar documentos; debe estar integrada en la organización del proyecto y acompañar constantemente al rodaje.
En una producción audiovisual trabajan personas con labores muy dispares ¿Cuáles de ellas son los más expuestos a riesgos graves?
La realidad es que todos los departamentos están expuestos a riesgos, aunque no siempre sean los mismos.
Existen departamentos cuya actividad lleva asociados riesgos intrínsecos más elevados, como pueden ser especialistas (stunts), efectos especiales, eléctricos, maquinistas, construcción, rigging o determinados trabajos de arte y montaje. Son equipos que trabajan con estructuras, electricidad, cargas suspendidas, maquinaria, fuego, explosivos controlados, trabajos en altura o vehículos en movimiento, entre otros.
Sin embargo, creo que sería un error asociar los riesgos graves únicamente a esos departamentos. En el audiovisual, una mala coordinación puede afectar a cualquier persona presente en el rodaje. Por eso la prevención no consiste únicamente en proteger a quien realiza la actividad de riesgo, sino en organizar el trabajo para proteger a todo el equipo.
Muchas veces los accidentes no ocurren por la actividad en sí, sino por la coincidencia de varias actividades diferentes en un mismo espacio y en un mismo momento.
Desde el punto de vista preventivo, ¿son muy diferentes la producción de una serie para tv de una película o de una publicidad?
Cada formato tiene su propia forma de trabajar y, por tanto, también necesita una planificación preventiva diferente.
La publicidad suele concentrar una enorme carga de trabajo en muy pocos días. Los tiempos son extremadamente ajustados y la capacidad de adaptación debe ser casi inmediata. La prevención tiene que ser muy ágil para responder a cambios constantes.
En cine o series encontramos proyectos de mayor duración, donde existe más margen para planificar determinados aspectos, aunque normalmente aparecen localizaciones muy diversas, escenas complejas y una logística mucho más amplia.
En cambio, muchos programas de televisión desarrollan gran parte de su actividad en platós o centros de trabajo más estables, donde los riesgos están más controlados y la planificación preventiva resulta más repetitiva.
En cualquier caso, el objetivo siempre es el mismo: adaptar la prevención al tipo de producción y no aplicar un modelo único para proyectos que funcionan de forma completamente distinta.
¿Cuál es su percepción de la evolución de la seguridad en el sector audiovisual en los últimos años en nuestro país?
Creo que la evolución ha sido muy positiva.
Cuando comencé a trabajar en este sector, la prevención todavía era vista en muchas ocasiones como una obligación administrativa. Hoy cada vez más productoras entienden que aporta organización, mejora la coordinación entre departamentos y reduce incidencias durante el rodaje.
También ha aumentado considerablemente la especialización. Existen más profesionales formados específicamente para el audiovisual, las herramientas tecnológicas han mejorado la gestión documental y muchas distribuidoras y plataformas internacionales incorporan ya requisitos preventivos desde la fase de contratación.
Pero, si tuviera que destacar el cambio más importante, diría que ha sido cultural.
Hoy la mayoría de los equipos preguntan, consultan, participan y entienden mejor el motivo de las medidas preventivas. Hemos pasado de una prevención que simplemente cumplía la normativa a otra que empieza a formar parte de la organización natural de una producción.
Todavía queda camino por recorrer, pero creo sinceramente que el sector está avanzando en la dirección correcta.
Elena, usted que ha colaborado en importantes producciones internacionales, ¿piensa que la seguridad laboral se afronta muy diferente que en nuestro país?
Cada país tiene su propia normativa y su propia forma de organizar los proyectos, pero la filosofía es muy parecida: proteger a las personas para que el trabajo pueda desarrollarse con seguridad.
Trabajar con producciones internacionales nos ha permitido conocer otras metodologías, otras herramientas y nuevas formas de integrar la prevención en el rodaje. Ha sido una experiencia muy enriquecedora.
Nuestro trabajo consiste precisamente en adaptar esos requerimientos internacionales a la normativa española, ya que finalmente es aquí donde se desarrollan los trabajos y donde debe cumplirse la legislación vigente.
Creo que esa combinación ha sido muy positiva para todos. Nosotros aprendemos de sus procedimientos y ellos encuentran un equipo que conoce perfectamente la realidad del sector audiovisual español.
Trabajar con producciones internacionales nos ha permitido conocer otras metodologías, otras herramientas y nuevas formas de integrar la prevención en el rodaje. Ha sido una experiencia muy enriquecedora.
En ese sentido, considero que en España contamos con profesionales en Prevención de muy alto nivel, capaces de responder perfectamente a las exigencias de las grandes producciones internacionales.
¿Nos podría explicar algún caso de éxito o alguna anécdota de alguna de las producciones en que haya colaborado?
Ha habido en estos años numerosas situaciones que reflejan perfectamente el valor de la prevención.
Recuerdo una jornada especialmente compleja en la que coincidían varios departamentos preparando actividades muy diferentes dentro del mismo espacio de trabajo. Durante la planificación detectamos que esa organización podía generar interferencias y aumentar considerablemente el riesgo de incidentes.
Antes de comenzar el rodaje nos reunimos con producción y con los responsables de cada departamento para reorganizar horarios, redefinir zonas de trabajo y coordinar la secuencia de las distintas actividades.
Finalmente, el rodaje se desarrolló con total normalidad, sin incidentes y sin afectar al plan previsto.
Para mí, ese tipo de situaciones representan el verdadero éxito de la prevención.
Muchas veces nuestro mejor trabajo es precisamente aquel que nadie llega a percibir, porque significa que los riesgos se han gestionado antes de que aparezcan los problemas.
¿Qué retos considera que todavía tiene por delante la prevención en el sector audiovisual?
Creo que el principal reto es seguir integrando la prevención desde el inicio de los proyectos y no únicamente cuando comienza el rodaje.
La prevención debe ser una ayuda para producir mejor.
Cuanto antes participemos en la planificación, mejores soluciones podremos aportar y menos improvisaciones aparecerán durante la producción.
Otro desafío importante es seguir formando profesionales especializados. El audiovisual es un sector muy particular y requiere técnicos que comprendan tanto la normativa preventiva como la realidad de un set de rodaje.
También debemos continuar simplificando procesos, utilizando herramientas digitales y generando documentación realmente útil para los equipos.
La prevención debe ser una ayuda para producir mejor.
¿Qué consejo daría a una productora que quiere integrar la prevención desde el inicio de un proyecto?
Le diría que vea la prevención como una inversión en organización y no únicamente como una obligación legal.
Cuando producción, dirección, departamentos técnicos y prevención trabajan desde el principio como un único equipo, todo resulta más sencillo: se reducen improvisaciones, mejora la coordinación y se toman decisiones con mayor seguridad.
Mi consejo sería muy simple: involucrar a la prevención desde la preproducción, compartir la información con transparencia y entender que el objetivo de todos es exactamente el mismo: que el proyecto salga adelante de la mejor manera posible.
Siempre digo que la prevención no está para decir que algo no puede hacerse. Está para encontrar la forma más segura de hacerlo.
Porque, al final, cuando un rodaje termina sin incidentes, normalmente nadie habla de prevención. Y, precisamente por eso, sabemos que hemos hecho bien nuestro trabajo.
Muchas gracias Elena.











